miércoles, 19 de abril de 2017

Reseña: "La magia de ser Nosotros", de Elísabet Benavent



Sofía intenta seguir adelante... pero nada es lo mismo sin Héctor. Sofía siente que se traiciona cuando un nuevo futuro se cuela en su vida. Sofía enmudece al ver a Héctor en el Alejandría tras siete meses de silencio. Héctor ha vuelto con un perdón en los labios y un hilo rojo como aliado. Sofía y Héctor lucharán para volver a ser magia, pero ¿se puede mantener el amor sin renunciar a los sueños?


Hola mis cuquinos, ¿cómo os trata la vida?

He tardado varios días en leer esta novela, y he tenido un vaivén de sentimientos con ella. Tanto es así, que estoy escribiendo esto sin tener muy claro qué puntuación ponerle.

Aviso que si no habéis leído La magia de ser Sofía (cuya reseña tenéis aquí), en esta reseña podríais encontraros con spoilers, así que, si no queréis fastidiaros la historia NO LEÁIS MÁS jejeje.

<<La magia no repite con ingratos que la despreciaron>>

En la primera parte de la bilogía de Sofía, el final nos dejó a todos los que hemos leído el libro un regusto muy agridulce. Muchos nos enfadamos con Héctor, lo tachamos de egoísta y cobarde por dejar a Sofía con una triste nota (aunque se olía desde lejos la peste a huida que iba a tener, dadas las circunstancias).

Esta segunda parte no empieza mucho mejor. De hecho, he querido estampar a Héctor un par de tortazos en más de una ocasión porque qué queréis que os diga, pero Sofía pierde su magia (y con ella toda la que rodeaba el primer libro) y eso hace que durante buena parte de la novela todo sea DEMASIADO pesado y repetitivo. Pensé en dejarlo varias veces, porque es que Sofía ya no era Sofía... Ya no había momentazos, tan solo instantes tristes, bastante desoladores, en que los que hubo algo de luz gracias a alguna que otra caída de Abel y Mamen, o la historia secundaria de Oliver con la pelirroja Mireia (la cual he amado y por la que, confieso, seguí leyendo).

De mano de Héctor todo pinta tal cual. Está súper deprimido, el soldadito ni se le levanta por la cagada que sabe que ha hecho, y tan mal está que vuelve a cagarla. Tal cual os digo. "Eso" que ocurre y que no quiero decir para no spoilearos máximo, para mí hizo que mi visión de él se desmoronase más. No logré entenderlo, de verdad, pese a que se explica muy bien las razones, pero... no me convenció en absoluto. De hecho, su manera de proceder no sólo en "eso" sino en general, me chirría mucho si os soy sincera.

Por mal que me pese decirlo, porque en general la novela me ha gustado, creo que La magia de ser Sofía podría haber sido un libro único, un poco más largo, sin tanto vaivén entre los protagonistas y sin que ella perdiera hasta ese nivel su magia. Que sí, estamos de acuerdo en que el desamor te sobrepasa, dejas de ser para resurgir en otra cosa, o en otro yo más tú (locuras mías), pero bah, no sé, creo que ha sido too much lo que ha dado de sí con tal de escribir otro libro.

Para colmo de males, casi llegando a la recta final es Sofía la que se merece tres tortazos por cómo trata a Héctor. Porque sí cuquinos, Héctor se lo curra para recuperarla, porque tiene claro que es su "ella" y que no puede ser si no son ellos juntos, y ella pasa cierto mal momento y arrasa a tope con todo lo que la rodea, incluyéndolo a él. 

   -Te quiero -balbuceé-. Te quiero como se quiere en los cuentos, Sofía. Te quiero para siempre.

Los capítulos son normales en cuanto a longitud, a veces más largos, otras más cortos, con un pequeño título en cada uno de ellos y contados unos por ella (la gran mayoría), otros por él.

Estoy hablando MUY por encima de todo, pero me gustaría no entrar en detalles aunque intente haceros ver las cosas que no me han convencido y las que sí. Porque sí, hay cosas que me han encantado, por supuesto, como la pluma de Beta Coqueta, que sigue siendo eso, magia pura; los secundarios, sobre todo Oliver con su propio resurgir (mientras se muda una temporada con Sofía y el que también merece algún capón que otro, todo sea dicho), su cambio extremo y esa historia con la pelirroja del stand de Dolce & Gabbana; el Alejandría (que ya quisiera yo uno para mí) con sus cuadros, su madera, su música y su toque hogareño; el cambio de Héctor, o su forma de resarcirse de su tremendo error; y el final, con ese épilogo tan épico, cuqui y original del cual os diré poco, pero que si sóis fans de la autora os encantará (aunque yo solo he leído esta bilogía de Elísabet Benavent y me ha parecido genial, así que os gustará sí o sí).


En general ha sido una historia casi perfecta, con sus más y sus menos. En particular habría dejado todo escrito en un único libro para no resultar tan sumamente repetitiva (es mi opinión).

Dime la verdad... ¿es mediocre una vida normal? No lo es. Mediocre es hacer creer que otro vale menos solo para poder sentir que tú vales más.

Eso sí, leed la bilogía, porque en conclusión te das cuenta de que la vida es eso, magia, y que si eres lo suficientemente sensible serás capaz de verla.

Ay, cuquinos... decidme, ¿habéis leído el libro? ¡Contadme en los comentarios!

Ailina Shebelle ♥

lunes, 17 de abril de 2017

Reseña: "Querido señor Daniels", de Brittainy C. Cherry



Ashlyn Jennings es una estudiante modelo. Adora leer, especialmente las tragedias de Shakespeare, en las que busca respuestas a las dudas que la vida le plantea. Ahora, después de haber perdido a su hermana gemela y con su madre sumida en una depresión, se ve obligada a trasladarse e irse a vivir con su padre y su nueva familia a Wisconsin. Allí conoce por casualidad a Daniel Daniels, un hombre roto. Él ha sufrido dos grandes pérdidas en su vida y está tratando de superar el golpe, pero cuando conoce a Ashlyn hay algo que va más allá de las leyes de la química. Ambos quieren olvidar el dolor de sus vidas, hasta que un día se encuentran en la escuela, él como profesor y ella como alumna.


Hola cuquinos, ¿cómo estáis? Yo ando en marcha y sin parar, cosa buena, y más si hablamos de lecturas. 

Hoy os traigo la reseña de un libro que llevaba tiempo queriendo leer. 

Si conocéis la pluma de Brittainy C. Cherry sabréis que sus novelas son melódicas, profundas, con el toque dramático pululando en cada página

Este es el tercero que leo de esta fantástica mujer, y aunque no es el que más me ha gustado, tengo que deciros que Querido señor Daniels es mucho más que una historia de amor.

Ashlyn acaba de perder a su hermana gemela, su mejor amiga, la única que la entendía. Para colmo, su madre decide que debe irse con su padre (con quien no tiene relación). Aunque la idea no le gusta y la hiere, accede cargada de una simple maleta y una cajita con cartas de su hermana (las cuales debe abrir conforme cumpla una serie de acciones de una lista de "cosas por hacer" que su gemela ha confeccionado).

En el mismo tren que la lleva a su destino se encuentra Daniel, un muchacho (chicombre, como ella lo llama) con el que tiene una gran conexión en el mismo momento en que lo ve (tranquis, no es exactamente un instalove). Él también ha perdido a su padre, y años antes su madre fue asesinada por culpa de los trapicheos con drogas de su hermano pequeño, Jace, por lo que sabe muy bien lo que es perder a un ser querido.

A base de hacer alusiones a las obras de Shakespeare (autor que ambos protagonistas adoran), Ashlyn y Daniel sienten que han encontrado a un alma afín. Por fin pueden ser ellos mismos, las penas son más llevaderas mientras una noche se conocen mejor en el bar en el que él y su grupo, Romeo's Quest, tocan canciones inspiradas en las novelas de William Shakespeare.

Tócame cuando te hayas ido. Déjame cuando estés cerca. Ámame con mis pedazos rotos. 
Romeo's Quest

Pero cuál es la sorpresa de ambos cuando a la mañana siguiente Ashlyn va al instituto y se encuentra con que Daniel es su profesor de Literatura.

Menudo marrón, ¿no?

Ambos protagonistas me han encantado, pero es que eso es normal en las novelas de Cherry

Ashlyn es muy madura pese a sus diecinueve años. Se abre poco a poco al mundo de la mano de su difunta hermana gemela, la cual la anima a hacer ciertas cosas que por ella misma nunca haría. Me ha gustado "la manera en la que funcionaba su cerebro", tal y como Daniel Daniels le dice en cierta ocasión.

Daniel es... bueno, es puro amor. La muerte es una constante en su vida, y aun así es un chico con cabeza, sensible, pasional e increíble, capaz de hacer cualquier cosa por ella.

De entre los secundarios destaco a Gabby, la gemela de Ashlyn, que aunque no sale realmente es una presente importante, y a partir de las cartas puedes llegar a conocerla. También a los hijos de la esposa de Henry (el padre de las gemelas Ashlyn y Gabby), Hailey y Ryan

A Hailey le falta madurar un poco, pero es tan genial y dulce que no puedes evitar quererla. Ryan es absolutamente maravilloso, y estoy muy en contra de la historia de este personaje, porque DE VERDAD que le he cogido muchísimo cariño. 

<<Deja el pasado atrás para que el futuro pueda encontrarte>>

No he llorado porque soy bastante dura en ese sentido aunque no lo creáis, pero si fuera de lágrima fácil lo habría hecho, porque telita...

La historia, contada en parte por Ashlyn y en parte por Daniel, se divide en capítulos no muy largos, en cuyo comienzo de cada uno de ellos Brittainy C. Cherry nos deleita con alguna frase del grupo Romeo's Quest.

Ya os he comentado el drama que pulula en las historias de la autora. Creo que eso las hace especiales pero confieso que hay cierta parte que no me ha convencido y me ha parecido tremendamente injusta. Sin contar que el final, aunque muy bonito, se me ha antojado atropellado y demasiado edulcorado.

Pese a ello, la novela no tiene desperdicio.

Aclaro de nuevo que no es una simple historia de amor, sino que el tema de la superación de la muerte es una presente, un punto crucial y no solo en los protagonistas.

Unos aprenderán a seguir adelante y otros no.

De la edición no tengo mucho que decir, ya sabéis que mi economía da lo suficiente como para tener libros en edición digital, y este no ha sido una excepción. Pero bueno, al menos puedo decir que la portada es preciosa, ¿no os parece?

Los capítulos no se hacen pesados, todo lo contrario. Aunque sí que es verdad que Ashlyn tiene un poquito más de peso que Daniel.

En conclusión, Querido señor Daniels ha sido un viaje precioso, inolvidable y duro, el cual espero que os animéis a conocer.

Y vosotros, ¿la habéis leído? ¡¡Contadme!!

Besitos, cuquinos míos.

Ailina Shebelle ♥

lunes, 10 de abril de 2017

Reseña: "Íntimo sendero de magia", de Rita Morrigan



Mary Luton, hermana del conde de Rohard, debería ser una de las mujeres con más pretendientes de toda Inglaterra: es hermosa, inteligente y nada la detiene, ni siquiera su impedimento para caminar. Cuando su hermano parte de viaje de bodas, le solicita a Diego Lezcano, su socio y amigo, que vigile a la audaz Mary para que no se meta en problemas. Diego no tiene intenciones de cuidar a la temeraria mujer, pero termina aceptando a regañadientes. No quiere estar cerca de Mary. O, mejor dicho, quiere demasiado estar cerca de ella. Sin embargo, él, un hombre que no puede hablar de su pasado, sabe que no es el adecuado para Mary, por lo que prefiere mantener una tensa distancia. Las cosas se complican cuando Lord Davenport, conde de Hampshire, decide cortejar a lady Luton, porque cree que un casamiento con ella podrá sanear sus enmagrecidas finanzas. La madre de Mary lo alienta a que avance en el cortejo, convencida de que un casamiento noble es lo mejor para su hija. Incluso si lady Luton se empeña en rechazarlo porque no puede dejar de pensar en Lezcano. Incluso si debe llevarla lejos para forzar una boda. Deberá entonces Diego decidir si va a buscarla, si decide adentrarse en un sendero junto a Mary del que ambos no querrán salir. Después del éxito de Dulce camino espinoso, Rita Morrigan nos trae una vez más a la familia Rohard y a sus intrépidos integrantes.




Cómo ya sabéis, leí la primera parte de la serie Rohard hará unos días. La devoré en apenas unas horas, y por supuesto me quedé con unas ganas tremendas de saber qué pasaría con Mary y Diego Lezcano, la hermana y el socio de Robert Luton respectivamente (personaje principal de Dulce camino espinoso al que volvemos a ver junto con la mejor amiga de Mary, Sara). Pues bien, a eso vengo, a contaros LO MUCHÍSIMO que me ha gustado esta novela y lo apenada que estoy porque no sea más larga y me haya durado más.

En el anterior libro Mary Luton y Diego Lezcano ya tuvieron sus acercamientos, pero todos terminaban con él huyendo lejos de ella, pues los sentimientos son fuertes y Diego no quiere caer en la tentación de ir demasiado lejos con la hermana de su amigo. Pero desde que Robert se casara y se fuera de luna de miel, Diego ha tenido que encargarse de Mary, aunque sea desde lejos, dado que su socio le insistió en que lo hiciera. Por eso, Diego encomienda a Eric Nash, un niño de ocho años, que siga a la inquietante mujer que tantos dolores de cabeza le provoca, y gracias a eso vuelven a encontrarse tras varias semanas sin verse. Ellos piensan que pueden controlar la atracción, ¡pero qué equivocados están! Diego se pasa el tiempo preocupado por ella; Mary, pese a su discapacidad, es inquieta, no tiene miedo a nada, y está dispuesta a que él se le declare de una vez por todas, pues Diego es tozudo como él solo, las palabras no son su fuerte y los sentimientos son algo que prefiere tener bien guardados.

No es hasta que Lord Davenport, un joven apuesto y con fama de mujeriego (entre otras cosas no muy positivas) decide cortejar a Mary, pues su dote es de lo más suculenta dado su pésima situación monetaria.

   -¿Que si te amo, Diego Lezcano? -preguntó en forma retórica con una sonrisa de dicha creciendo en sus labios-. Es para matarte.

En este libro he podido enamorarme TOTALMENTE de Lezcano, admirar a Mary por su fortaleza e inteligencia, y ODIAR a Davenport y a la madre de Mary, Helen Luton, que menudo bicho es también, la muy tipeja.


Intimo sendero de magia me ha gustado mucho más que el anterior, pues  los que de verdad te tienen en vilo desde Dulce camino espinoso son Mary y Diego.

En este libro conocemos al pequeño Eric Nash, un niño de ocho añitos que os robará el corazón. De hecho, el siguiente de la saga está dedicado a él (ya de adulto, claro, cuyo título es La luna en tus manos) y otra señorita cuyo nombre no puedo decir para no hacer spoiler, pero que promete mucho, mucho, mucho.

Prendido en la mirada violeta de María y medio aturdido, Eric comprendió que las hadas debían existir porque algo acababa de hechizarlo para siempre. 

Rita Morrigan logra meternos en los sucesos de la época tan bien, que eres capaz de imaginarte los avances en la industria que se desarrollaron en el 1850. Además, sigo pensando que es muy atractiva la forma que tiene de presentarnos a sus personajes.

Mary y Diego sufren un gran cambio desde el principio, sin duda. Ella deja de ser tan autocompasiva e incluso manipuladora, y él (con mucho esfuerzo) se deja desnudar el alma por esa mujer que tanto ama desde que la conoció.

El libro se desarrolla a lo largo de unos capítulos cortos, fáciles de leer y narrados en tercera persona.
Se me ha hecho corto, corto, CORTÍSIMO. Me hubiera gustado que durase más (lloro desconsoladamente).

Sin duda, el punto principal  favorecedor es haber tenido una protagonista discapacitada por fin, y más en una novela con algún que otro momento erótico. No es muy común en la literatura. Las discapacidades de las que se suele escribir no son precisamente de personas en silla de ruedas y me encantaría que se hicieran más novelas con personajes de este tipo, pues es un grupo poco explotado y del cual pueden salir libros tan preciosos como este.

Sin más, no puedo dejar de recomendaros la novela, con la esperanza de que la disfrutéis tanto como yo.

¿Vosotros la habéis leído?

¡Mil besos, cuquinos!

Ailina Shebelle ♥

lunes, 3 de abril de 2017

Reseña: "Dulce camino espinoso", de Rita Morrigan




Sara Brown es engañada por su madre, que le dice que la salud de su prima Mary, hermana del conde de Rohard, ha empeorado y que sería conveniente que fuera a cuidarla. La señora Brown cree que, si su hija se traslada a la residencia del conde y asiste a sus esperados bailes, encontrará un buen partido para casarse; y sabe que la enfermedad de su prima es lo único que puede convencerla. Sara se resiste: no quiere abandonar la vida sencilla que lleva en su casa, no le interesan las fiestas, y, a sus veintiséis años, ya no sueña con un esposo. De todos modos, decide ver por sí misma a Mary, incluso cuando no tiene ningún interés en volverse a topar con el presuntuoso conde.

Robert de Rohard, el soltero más codiciado de la costa este de Inglaterra, no cree que Sara sea una buena influencia para su hermana: el alocado temperamento de la señorita Brown no hace más que, a juicio del conde, poner en riesgo la delicada salud de Mary. Sin embargo, consiente que Sara se instale en su residencia, porque su hermana adora a aquella muchacha rebelde.

A pesar de los reparos que tiene con Sara, el conde no puede dejar de escuchar sus opiniones testarudas durante las largas sobremesas en la mansión, ni puede disentir mucho con ella. No sabe qué tiene la muchacha que, cuando conversan, cuando la confronta, hace que sienta una inexplicable atracción. A Sara tampoco él le es indiferente: se pone nerviosa cuando la mira, pero desea fervientemente sentirse observada por el conde.

A medida que Robert y Sara pasan más tiempo juntos, la sospecha se cierne sobre la joven: la madre del conde supone que la muchacha es una cazafortunas y decide alejarla de su hijo. Sara decide huir para salvar su honor, pero una razón más poderosa se lo impedirá.


Conocí este libro hace un par de días, y madre mía, lo he devorado en cuestión de horas. Tengo que darle las gracias a MªCarmen porque fue ella la que reseñó los libros de Rita Morrigan en su blog Entre un jardín de libros y en el momento en que leí los argumentos no pude resistirme.

Es la primera vez que leo literatura romántica de época (sin contar Orgullo y prejuicio, cuya reseña encontraréis aquí), y aunque el libro anteriormente nombrado me gustó mucho, este tiene los ingredientes para atraparme del todo.

Lydia, la madre de Sara Brown, está desesperada pues su hija tiene ya 26 años y tiene miedo de que no encuentre marido. Su hija no está muy por la labor, ya que desde que su padre murió se dedica a ayudar a su madre con la economía familia. Es por ello que decide pedirle a la prima lejana de su marido la condesa madre, Helen Luton (más mala que una almendra rancia) que acceda a recibir a Sara durante una temporada con la intención de que se despeje y recupere su humor. Y ya de paso, que encuentre marido.

Sara, lejos de saber la idea de su madre, es engañada por esta y se muestra receptiva a ir a la casa de la condesa pues piensa que su mejor amiga, Mary, está delicada de salud. 

Cuando llega, Mary la espera con gran alegría, y aunque Sara está contenta de verla la estancia no será del todo perfecta, porque allí está el conde de Rohard, Robert Luton, el hermano mayor de Mary, que no ve con buenos ojos la influencia que tiene sobre su hermana.

Robert es serio y tirante, un Sr. Darcy en toda regla, y quizá por eso me ha gustado tanto. Sara es contestona, rebate cada palabra que él dice, y entre ellos siempre hay una guerra abierta.

Me ha encantado el rifirrafe entre los dos, así como las situaciones que se crean. Por supuesto, una vez llegado el amor, entra en juego Helen Luton para poner un poquito de trabas, ya que aunque son familia, él tiene una posición social muy elevada en comparación con nuestra protagonista.

Pero sin duda, lo que más me ha gustado es la historia que va creándose entorno a Diego Lezcano (socio  y amigo de Robert) y Mary Luton. Ella, al ir en silla de ruedas, tiene ciertas inquietudes y deseos que van tomando forma al tener cerca a Diego. Y él, que se muere por sus huesitos aunque se empeñe en fingir que no, no puede evitar orbitar a su alrededor sin sentirse tentado. Estoy DESEANDO empezar el libro dedicado a ellos (Íntimo sendero de magia) para ver cómo se desarrolla su historia de amor, pues promete ser preciosa.

   -Pues lo único que sé del amor es que... -murmuró desdeñosa- se parece mucho a un rosal. Cuando caes en él estás perdido y, uanto más luchas por soltarte, más te engancha y más duele.

La pluma de Rita Morrigan es muy sencilla, pese a que el libro está inspirado en la época del 1849-1850 los diálogos llegan a ser muy coloquiales aunque siempre dentro de unas "leyes" establecidas que nos recuerdan el momento en que se desarrolla todo; las situaciones, o incluso Mary y Sara se me han antojado muy adelantadas al tiempo en cuestión. Pero eso lejos de ser un problema le confiere un atractivo tremendo.

La narración es en tercera persona, lo que nos ayuda a saber qué piensa cada personaje en todo momento; y los capítulos no son muy largos y se leen con gran rapidez (además, como véis el libro tiene unas 188 páginas, es un visto y no visto). Sin duda, es una historia con muchos clichés, es cierto, no nos descubre nada nuevo, sin embargo, es de esas novelas que, una vez las coges, no las puedes soltar hasta el final.

Sigo sin poder decir mucho sobre la edición, pues lo he leído en el Kindle y así es imposible deciros mucho.

En conclusión, Dulce camino espinoso ha sido un libro precioso, divertido y muy ameno. Os lo recomiendo mucho, sobre todo si tenéis ganas de un buen romance (con alguna que otra escena subidita de tono, Oh la la).

Y vosotros, ¿la habéis leído? ¡Contadme!

¡Besazos, cuquinos!

Ailina Shebelle ♥

miércoles, 29 de marzo de 2017

Reseña: "La magia de ser Sofía", de Elísabet Benavent





Sofía tiene tres amores: su gata Holly, los libros y El café de Alejandría.
Sofía trabaja allí como camarera y es feliz.
Sofía no tiene pareja y tampoco la busca, aunque desearía encontrar la magia.
Sofía experimenta un chispazo cuando él cruza por primera vez la puerta.
Él aparece por casualidad guiado por el aroma de las partículas de café...
...o tal vez por el destino.
Él se llama Héctor y está a punto de descubrir dónde reside la magia.


Voy a intentar plasmar lo que siento ahora mismo y lo mucho que me ha hecho pensar esta novela, la cual, por cierto, es la primera que leo de Elísabet Benavent.


Mi bella florecilla Ro, de Leer por placer, me ha insistido muchísimas veces para que leyese algo de esta mujer y yo, reacia porque las sinopsis de sus historias no me llamaban la atención, al final me tiré a la piscina hace unos días y decidí darle una oportunidad con Sofía, porque ya de por sí el título te atrapa. 

Y bueno (*suspiro*), atrapada quedo, porque la magia de Sofía es mucha. Tras sus páginas hay un sin fin de situaciones que no sólo te hacen reír, sonreír, enamorarte, enfadarte o frustrarte, sino que te dejan con esa sensación desvalida en la que no tienes más remedio que volver a tu vida sabiendo que todo ha sido un libro.

Imagino el Alejandría, la cafetería donde nuestra protagonista trabaja, como uno de esos lugares a los que entras y disfrutas, ya sea por el ambiente, la decoración o la gente que viene y va. Todo da tan buen rollo en el Alejandría que no puedes dejar de leer y leer, mientras conoces a Abel, su compañero de trabajo que está medio loco, a Oliver, su mejor amigo cañón, más ligón que Julio Iglesias, a Mamen, su madrastra, que contra todo pronóstico es su mejor amiga, a Estela, una clienta fija y vecina suya (amiga de Héctor, por cierto), o al propio Héctor, el que hará que la magia de Sofía se descontrole, así como su vida y su mundo.

   -El problema es que me malacostumbraste.
   -¿Qué?
   -Que me malacostumbraste -repitió más pegado a mi oído. La música estaba muy alta-. Que ya no sirve una cena de amigos, que lo que yo quiero es tenerte en mi habitación soñando en voz alta.

Sabéis que detesto los triángulos amorosos, de verdad, no me gustan. Lo paso mal, me frustro y me enfado, porque no comparto las infidelidades, no las concibo y no las perdono. Soy muy mía en ese sentido, pero es que me considero una persona fiel a sus principios pese a todo. Imagino poniéndome en la situación de los protagonistas y me da vértigo.

Este tema ha dado qué hablar, pues ponía en situación a mi novio sobre la historia, preguntándole si cree que en el amor todo vale, incluso una infidelidad, y creo que hemos estado de acuerdo: a veces sí, otras no tanto.

Para mí no lo vale, pero he tenido que darle la razón en ciertas cosas.

Con esto vengo a contaros que Héctor tiene novia. Desde hace 18 años. Son muchos años, ¿no? Pero entre ellos todo está frío, no se quieren como antes, o simplemente han perdido la magia del principio, no lo sé, el caso es que mientras Lucía (su novia) se queda en Ginebra trabajando, él vuelve a Madrid con la intención de asentarse y esperarla para terminar llevando a cabo el único plan que creen que puede hacer que todo vaya a mejor: tener un hijo.

Entre unas cosas y otras, él entra en el Alejandría, y se pierde. Vaya si se pierde. Y Sofía lo ve como aquello que está hecho a su medida. Se hacen amigos, se ven, se entienden, se sienten cerca, lo cual es muy bonito, está muy bien, pero joder, Héctor, tienes novia ¡¡¡pero te faltan cojones!!!, y esto es lo que me ha frustrado de la historia, porque es perfecta, real, tangible (cómo me gusta esa palabra), mágica, pero la cagamos cuando se dejan llevar mientras él sigue ligado a otra persona. Aun así, lo admito, me ha gustado el libro.

Sofía es... directa, sincera, cachonda perdida, alegre y muy real. 


Héctor es todo lo que se debe esperar del hombre de quien te quieres enamorar: tierno, dulce, romántico, sexi. Se puede decir que da el pego, hasta que deja de darlo. Pero no puedo culparlo (o sí, no lo sé, la verdad, ya os he dicho que las infidelidades no me gustan y me cuesta perdonarlas), cuando uno duda y siente remordimiento es capaz de muchas cosas, incluso de cagarla. Un error lo tiene cualquiera, aunque eso no justifique el error.

Y cada vez que ella agitaba las pestañas a mí me gritaban todas las entrañas, pero en silencio. Y se me desbordaba el sentimiento en la respiración, llenando tanto mi interior que nunca tenía suficiente oxígeno en los pulmones. Con Sofía me asfixiaba la sorpresa de quererla tanto. ¿Ya? ¿De pronto?

O a lo mejor lo que verdaderamente no puedo perdonar de él es que tanto que la quiere no es capaz de echarle valor y ser sincero. Sí, acabo de pensarlo y es básicamente eso.

De los secundarios destaco a Oliver, del cual espero leer más, porque creo que es un personaje que se merece lo que le pasa, porque solo cuando te das de morros contra la realidad eres capaz de dirigir tu vida hacia el punto correcto.

La pluma de Elísabet es tan yo que casi parece que he escrito yo el libro, por las frases tan coloquiales, tan cachondas, tan directas. Me ha hecho reír, sentir mucho, me he metido en la magia de Sofía y no he dejado de tener ganas de más, por lo que SIN DUDA ALGUNA voy a leer la continuación, La magia de ser nosotros.

La historia está narrada en parte por Sofía, y en parte por Héctor. En algunos casos, ella nos cuenta parte de la trama que tiene que ver con su mejor amigo, Oliver. No sé si es cosa de mi Kindle, (los que hayáis leído en físico me lo confirmaréis), pero las partes de Sofía venían con un tipo de letra y las partes de Héctor con otra distinta. Debe ser así, porque tengo entendido que a la autora le gusta hacer este tipo de cosas, lo cual es de agradecer, aunque de no hacerlo en seguida sabes quién está narrando el capítulo, por lo que no sería un problema.

De la portada poco puedo decir, salvo que es preciosa.

No sé si os he convencido de que La magia de ser Sofía es un libro que DEBÉIS leer, pero espero que haya quedado claro lo mucho que me ha gustado, y lo increíblemente seducida que me ha dejado Elísabet con su Sofía.

Ailina Shebelle ♥

miércoles, 22 de marzo de 2017

Reseña: "Cada vez que llueve", de Lisa de Jong



Kate Alexander es una adolescente que vive en Carrington, un tranquilo pueblo de Estados Unidos, donde sueña con acabar el instituto e ir a la universidad. 
Pero una noche lluviosa, su vida cambia de forma dolorosa y ya nada vuelve a ser igual. Cuenta con el apoyo incondicional de su gran amigo Beau Bennett, compañero de infancia. Pero él quiere algo más y Kate no puede dárselo, tampoco puede contarle lo que ocurrió aquella noche. Sencillamente, está paralizada…. 
Cuando Beau se marcha a la universidad, Kate se siente muy sola. Hasta que llega Asher Hunt, un joven de ojos seductores y sonrisa arrogante, que le hará olvidar el dolor que la ha mantenido cautiva durante tanto tiempo. 
A pesar de los consejos de la gente, Kate no puede evitar acercarse y abrirse a él. ¿Será él la esperanza que necesita? ¿Su salvación? ¿O la volverán a herir?


Después de muchos intentos por engancharme a un libro de verdad, tropecé con Lisa de Jong por casualidad, y aunque este no era un libro que estuviera en mi lista de pendientes decidí darle una oportunidad con la esperanza de disfrutarlo. Y bueno, me lo he leído en dos días (DOS DÍAS), y no sé qué decir.

Todo empieza con la triste realidad de Kate, quien acude a una fiesta con unos amigos. Pese a que echa en falta a su mejor amigo Beau, intenta pasárselo bien y lo está consiguiendo, hasta que empieza a llover y todo se tuerce. Drew, el guaperas quarterback del instituto la viola, y ese hecho la va a perseguir a lo largo de todo el libro, hasta el punto de que prácticamente todo le recuerde a ese momento horrible


Ella decide no contárselo a nadie, y de ese modo acaba alejando a las personas que más la quieren, entre ellos a Beau, de quien siempre ha estado enamorada. Y justo dos años después, cuando su amigo acaba confesándole lo mucho que la quiere, ella toma la decisión de que no es suficiente para él y lo aleja todavía más.

   -Sí, Kate, te echaré de menos. Estoy tan enamorado de ti que apenas puedo pasar unas pocas horas separado de ti, y ahora vamos a estar a kilómetros y a horas de distancia. Es una mierda. Una mierda muy grande -dice, bajando el tono de voz un poco más con cada palabra.

Beau se marcha a la universidad, mientras ella se queda en el pueblo, trabajando de camarera junto a su madre.

Mientras intenta hacerse a la idea de vivir sin él (pese a que el pobre chaval la quiere a morir y le dice que la esperará lo que haga falta, y la llama, y la intenta hacer entrar en razón, y miles de cosas más), llega al pueblo Asher, con el que sentirá una gran conexión desde el principio

Siempre huyo de los triángulos amorosos, sobre todo porque me enfadan y me frustran, (aunque he amado a ambos chicos, porque no tengo palabras para lo maravillosos que son) y aunque lo que sufre Kate es horrible, creo que el daño que sufre Beau es totalmente innecesario. No he podido disfrutar de la relación entre Kate y Asher, básicamente porque ella es un mar de indecisión y contradicción. Y es que, mientras está Beau él es el único, su mejor amigo y el chico al que siempre ha amado. Llega Asher y entonces él brilla más (con razón, porque es lo más sweet que te puedes encontrar). Después, y aunque se repite en millones de ocasiones que ella quiere a Beau solo como amigo, de repente la realidad es otra de nuevo... 

Kate me ha parecido egoísta y convenenciera. Cuando está con Asher se olvida de Beau, pero cuando Asher no está, de repente Beau le hace más falta que nunca y empieza a verlo de manera diferente, como lo hacía unos meses atrás, ¿en qué quedamos, Kate?

Sin duda para mí, los mejores han sido los chicos. Beau y Asher son increíbles, ambos la aman y lo demuestran a cada instante, cada uno a su manera. Me han parecido muy auténticos, y me han hecho sentir que sus palabras eran reales.

   -No puedo hacer promesas, Kate. Quiero conocerte, y quiero estar ahí para ti, pero no creo que vaya a valerme ya lo de ser amigos. Quiero besarte cada vez que quiera. Quiero abrazarte. Quiero que me cuentes todos tus secretos y terminar contándote yo todos los míos. Te quiero en mi vida -dice y coloca su dedo índice bajo mi barbilla.

Me da pena que Kate no logre ser realmente independiente, pues siempre necesita apoyarse en uno de ellos para poder seguir adelante.

La trama se me ha antojado pesada y repetitiva. Siempre llorando, siempre triste, siempre con la sombra de la violación, que más que evolucionar y hacerse fuerte sigue en una constante que no aporta nada más que sufrimiento, y aunque el mensaje es muy bonito (el amor cura, no hay duda), creo que tiene DEMASIADO drama. Sin contar el DRAMÓN casi en la mitad del libro, que empecé a intuir en cierto momento y acabé confirmando poco después. Esto último también era terriblemente innecesario, según mi parecer. No quiero contaros nada porque no voy a hacer spoiler, pero si leéis el libro o lo habéis hecho sabréis de qué hablo.

Creo que la autora podría haberse centrado solo en uno de los chicos con Kate, prescindiendo del otro, porque en serio, no era necesario todo esto para contar esta historia. Y el final... bueno, definitivamente too much drama.

No sé si es por la traducción o qué, pero he notado momentos en los que la autora narra en presente y, de repente, se cuela algún verbo en pasado. No he querido prestarle mucha atención a esto, aunque espero que Lisa de Jong me sorprenda en un futuro, porque en esta ocasión me ha dejado un poco descontenta.

De la edición no puedo hablaros, pues lo he leído en el Kindle, pero sí he de admitir que la portada, aunque sencilla, casa mucho con la angustia de la protagonista, quien es la narradora en todo momento (excepto en dos capítulos en los que Asher y Beau toman la palabra).

En definitiva, Cada vez que llueve es una historia trágica, dura, triste, con la que he tenido una angustia en todo momento. Creo que la autora tenía los ingredientes para escribir una historia muy bonita, y se ha pasado con la tragedia. Me ha hecho sentir, sí, pero si decidís leerla y sois de lágrima fácil, preparad un buen puñado de paquetes de pañuelos.

Ailina Shebelle ♥

lunes, 13 de marzo de 2017

Reseña: "Orgullo y prejuicio", de Jane Austen



Con la llegada del rico y apuesto Mr. Darcy a su región, las vidas de los Bennet y sus cinco hijas se vuelven del revés. El orgullo y la distancia social, la astucia y la hipocresía, los malentendidos y los juicios apresurados abocan a sus personajes al escándalo y al dolor, pero también a la comprensión, el conocimiento y el amor verdadero. Esta edición presenta al lector una nueva traducción al castellano que devuelve todo su esplendor al ingenio y la finísima ironía de la prosa de Austen. Satírica, antirromántica, profunda y mordaz a un tiempo, la obra de Jane Austen nace de la observación de la vida doméstica y de un profundo conocimiento de la condición humana.

Hablemos del prejuicio. Sobre todo, del prejuicio que tenía yo frente a este libro (pese a que la película me encanta y la he visto un millón de veces), porque pensaba que el estilo o el lenguaje, incluso la ambientación o la narración no iban a convencerme, puesto que he intentado leer otros clásicos sin éxito. Sin embargo, y casi como le pasa a Elizabeth con el sr. Darcy, al final ha resultado que estaba totalmente equivocada.

La llegada del joven Bingley junto a sus hermanas, su cuñado, y su amigo, el sr. Darcy a Longbourn es el detonante de esta GRAN historia. 

Las hermanas Bennet, de una clase social mucho más inferior a los anteriormente nombrados, buscan marido (unas más que otras), o al menos hay dos de ellas, Jane y Elizabeth, que prefieren dejar al azar ese hecho. Aun así, el sr. Bingley no tardará en fijarse en Jane, y ésta, a su vez, en él. Mientras tanto, entre bailes, comidas con vecinos, y actos sociales en general, podremos distraernos con las idas y venidas de una familia con una madre un tanto peculiar, ruidosa e indiscreta, un padre (el sr. Bennet es lo más top del libro) con unas caídas buenísimas, y unas hermanas tan diferentes entre sí que a veces te da por pensar si realmente serán del mismo padre.

  -Ven aquí, hija mía -exclamó su padre al aparecer ella-. Te he mandado llamar por un asunto importante. Tengo entendido que el señor Collins te ha hecho una proposición matrimonial. ¿Es eso cierto?
  Elizabeth respondió afirmativamente.
  -Muy bien; y tú, ¿has rechazado ese ofrecimiento?
  -Así es, señor.
  -Muy bien. Ahora llegamos a lo más importante. Tu madre insiste en que aceptes. ¿No es así, señora Bennet?
  -Así es o, de lo contrario, no volverá a verme nunca más.
  -Tienes ante ti una triste disyuntiva, Elizabeth. A partir de hoy serás una extraña para uno de tus padres. Tu madre te repudiará si no te casas con el señor Collins, y yo te repudiaré si te casas con él.

La primera impresión de Elizabeth Bennet con el sr. Darcy no podrá ser más desacertada, pero no se le puede culpar, él no es que sea el alma de la fiesta. Además, las opiniones altaneras de Darcy no harán mucho bien en la opinión de Elizabeth.

Darcy es todo lo que puedes esperar de un personaje que se contiene hasta la saciedad, y me encanta. Ya me encantaba en la película, y ahora muchísimo más.

Poco puedo contaros de una historia tan sumamente conocida. Sólo sé que, desde que vi esta edición en Madrid me enamoré totalmente y no podía dejar de leer esta novela teniendo semejante portada (de tapa dura, por cierto). Llevaba mucho tiempo con esta lectura pendiente y me dije a mí misma que tenía que leerla sí o sí, ¡y madre mía! Qué buena elección.

De verdad os digo que ahora entiendo el cariño con el que se habla de este libro. La ambientación, tan preocupada como me tenía, me ha cautivado por completo. Jane Austen relata con tanta facilidad esta historia que casi parece que estuviera viviéndola mientras narraba.

Esta de edición está dividida en capítulos. Sé que existen otras ediciones en las que se divide la historia en tres partes diferenciadas y, a su vez, en capítulos, pero en este caso no es así. Imagino que este detalle es decisión de cada editorial.

Los personajes están muy bien construidos, pero no esperaba menos de la autora, pese a mis prejuicios. Es increíble que logre fidelizar cada carácter, haciéndonos partícipes de cómo uno puede ser un cansino histórico, o el otro demasiado reservado y comedido.

Por fin puedo decir que la película no le hace justicia al libro, cosa que es lógica. Sin duda, la Elizabeth del libro es tan contestona como la de la película, pero siempre con esa contención tan común en la época en la que está basada.

  -Es usted demasiado generosa para jugar conmigo. Si sus sentimientos siguen siendo los mismos que el pasado abril, dígamelo inmediatamente. Mi afecto y mis deseos no han cambiado; pero una sola palabra suya me silenciará para siempre.

Orgullo y prejuicio no es una historia de amor, al menos no solo eso. Es una crítica social con la que la autora, en labios de algunas de las mujeres del libro, remarca las injusticias que las mujeres tenían que soportar por aquel entonces (como por ejemplo, a la hora de heredar).

Como seguramente sabréis, existe una serie de 1995 en la cual Colin Firth interpreta al sr. Darcy y, diez años después, hicieron una película en 2005 (las imágenes de ésta son las que he utilizado para acompañar la reseña), protagonizada por Keira Knightley y Matthew Macfadyen, la cual os recomiendo ver después de leer el libro.

En general, ha sido una novela preciosa, perfecta para la época, y muy divertida, por lo que se ha merecido las 5 estrellas sin duda alguna. Jane Austen ha sido otra pequeña gran sorpresa de este mes para mí, y Orgullo y prejuicio se ha convertido en uno de mis libros favoritos. Estoy súper contenta de haberlo leído, y estoy segurísima de que leeré algún otro de la autora dentro de poco.

Y vosotros cuquinos, ¿habéis leído esta joyita? ¡Contadme!

Se os quiere.

Ailina Shebelle ♥